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14 février 2015 6 14 /02 /février /2015 14:18
London Forum Meeting
Saturday 28th February

1pm – 5pm
£10

Michael Guiver
 
‘ 'General Honest Thought':  Four French patriots -  
Drieu la Rochelle, Robert Brasillach, Louis Ferdinand Céline & Alphonse de Châteaubriant'

 
''This was the noblest Roman of them all.  All the conspirators save only he, Did what they did in envy of great Caesar, He only in a general honest thought, And common good to all, made one of them.''

      As recognised by Shakespeare, honesty of thought is a rare thing -  a rare thing in the twentieth century and even rarer now - yet among what the mass media term 'the far-right ' it has found its last refuge. This honesty is exemplified in the lives and careers of four French novelists, who loyally and courageously held to their faith until death, earning them the grudging respect even of  those who are diametrically opposed to them. Using four directions to our compass, Michael Guiver, who lives in fair France and is fluent in its language, will take us on a guided tour of these four stirring examples of general honest thought. To those who wish to destroy our culture they are just dead, white, males, but to those who still have minds able to think they are very much alive and what's more have the capacity to wake up the rest of our race.
Useful information can be found in the links below.

Robert Brasillach
:  The Brasillach Society- http://www.brasillach.ch/ <http://www.brasillach.ch/>  ; Anne Brassie has written an excellent biography of Brasillach - http://annebrassie.fr/ <http://annebrassie.fr/>
  ; one of Brasillach's poems sung  https://www.youtube.com/watch?v=0dNwEeeKhPI <https://www.youtube.com/watch?v=0dNwEeeKhPI>  and the same poem read:  https://www.youtube.com/watch?v=By5sNAkuG9k <https://www.youtube.com/watch?v=By5sNAkuG9k>  ;  his lawyer:  https://www.youtube.com/watch?v=evxU2v1yKwg <https://www.youtube.com/watch?v=evxU2v1yKwg>  .

Drieu la Rochelle: episode from the famous film of Feu Follet made in 1962, with English subtitles https://www.youtube.com/watch?v=x79PcY6UkYE <https://www.youtube.com/watch?v=x79PcY6UkYE>  ;  "Une Femme à sa Fenêtre  https://www.youtube.com/watch?v=LLQKHnkyseI <https://www.youtube.com/watch?v=LLQKHnkyseI>  ; Moving and sympathetic look at his sad end https://www.youtube.com/watch?v=U0Tb4YDU1AY <https://www.youtube.com/watch?v=U0Tb4YDU1AY>   .

Céline: Fine pictures and good introduction  https://www.youtube.com/watch?v=xEnPd1LpOhM <https://www.youtube.com/watch?v=xEnPd1LpOhM>  ; interview with Celine with (badly translated) English subtitles  https://www.youtube.com/watch?v=ZR9tsWhRYJo <https://www.youtube.com/watch?v=ZR9tsWhRYJo>   ;Voyage au bout de la Nuit – sensitive and informative  https://www.youtube.com/watch?v=mdaeHcrX2Hg <https://www.youtube.com/watch?v=mdaeHcrX2Hg>  ; Comments on Celine's writings  https://www.youtube.com/watch?v=E3xjcBhM_nc <https://www.youtube.com/watch?v=E3xjcBhM_nc>  ; Readings of Celine by Arletty
https://www.youtube.com/watch?v=ZmK-9p9AQJQ <https://www.youtube.com/watch?v=ZmK-9p9AQJQ>  ;  Luchini reading from the first page of Mort à Crédit https://www.youtube.com/watch?v=ARIA7geiwgk <https://www.youtube.com/watch?v=ARIA7geiwgk> .

Châteaubriant:  http://www.la-question.net/archive/2008/12/05/lettre-a-la-chretiente-mourante-alphonse-de- <http://www.la-question.net/archive/2008/12/05/lettre-a-la-chretiente-mourante-alphonse-de-chateaubriant-18.html> chateaubriant-18.html <http://www.la-question.net/archive/2008/12/05/lettre-a-la-chretiente-mourante-alphonse-de-chateaubriant-18.html>  ; http://clubchateaubriant.centerblog.net/ <http://clubchateaubriant.centerblog.net/> .
Publié par ARB - dans CONFÉRENCES
14 février 2015 6 14 /02 /février /2015 11:16
Publié par ARB - dans REVUE DU NET
14 février 2015 6 14 /02 /février /2015 11:15

Publié par ARB - dans REVUE DE PRESSE
13 février 2015 5 13 /02 /février /2015 15:33

Hommage aux morts du 6 février - vidéo de Paris Nationaliste - avec Hélène Grimaldi, Florent Rouanet, Yvan Benedetti, le 7 février 2015, cimetière de Charonne (compte rendu sur le site de Jeune Nation).

 

Publié par ARB - dans MANIFESTATIONS
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 19:56

Robert Brasillach, el poeta fusilado

El 6 de Febrero se cumplieron 70 años de su fusilamiento por sus ideas.
  • "No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar" (Robert Brasillach)
Robert Brasillach
 

Robert Brasillach, nació en Perpiñán el 31 de marzo de 1909 y murió en el Fuerte de Montrouge el 6 de febrero de 1945. Fue un escritor, periodista y crítico de cine francés. Redactor jefe del diario Je suis partout, que llegó a ser famoso en los anales de la prensa fascista. Fue hecho prisionero pero pronto fue liberado a instancia del Ministro de Información. En 1943, presentó la dimisión del cargo de director del diario. Tras la "liberación" de Francia sería apresado. En la cárcel, poco antes de ser ejecutado, escribió dos de sus obras más conocidas; "Carta a un soldado de la quinta del sesenta" y "Poemas de Fresnes". Cuando le llegó la hora, antes de que sus verdugos abriesen fuego, gritó ¡Viva Francia!. Fue el mejor amigo y cuñado de su sucesor Maurice Bardèche. Brasillach fue uno de los pensadores que inspiraron el nacionalismo revolucionario.

Contenido

Biografía

Fue uno de los pocos escritores extranjeros que apoyaron sin ambages al Bando Nacional durante la Guerra Civil Española. Escribió un libro sobre el Alcázar de Toledo, una Historia de la guerra civil (1939) y unos Poémes de Fresnes que recuerdan y citan los del romántico André Chenier.
Colaboró con los alemanes y fue fusilado al final de la guerra en el fuerte militar de Montrouge por orden del general Charles de Gaulle.
"El amor y el coraje no están sujetos a Proceso"

Periodismo

Su temperamento innato de polemista implacable se manifestó en sus panfletos de una violencia raramente igualada contra el dominio judeo-democrático y los partidarios de la guerra contra Alemania. Al estallar ésta, fue hecho prisionero, pero pronto fue liberado a instancias del Ministro de Información, el Almirante Darlan. Brasillach volvió a dirigir Je suis partout hasta 1943, cuando presentó la dimisión, "rehusando -explicó más tarde ante sus jueces- continuar escondiendo a sus lectores la crítica situación militar de las potencias del Eje."

Muerte

Su proceso, tras la toma de poder por los gaullistas, fue de los que más apasionaron la opinión pública. Fue condenado a pena de muerte por colaboración con el enemigo. Pese a las innumerables peticiones de clemencia de sus colegas, de los que muchos eran sus adversarios políticos, el General De Gaulle rechazó el indulto y fue fusilado el 6 de febrero de 1945, fecha del aniversario del tiroteo de los gendarmes contra los nacionalistas, en la parisina plaza de la Concordia en 1934.

Presente en la Actualidad

En memoria del poeta ejecutado se fundó una "Asociación de Amigos de Robert Brasillach", que publica un boletín mensual y continúa existiendo a pesar de los hostigamientos legalistas del Sistema.

Artículos de opinión

¿ Por qué mataron a Robert Brasillach ?
(por Roberto Bardini)

"No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar", recomendó Robert Brasillach. En un frío amanecer del 6 de febrero de 1945, el escritor, dramaturgo y periodista Robert Brasillach fue fusilado por orden del general Charles de Gaulle. Tenía 36 años. La acusación: colaboracionismo con los ocupantes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Nacido en 1909 y de origen catalán, Brasillach integra el trío de escritores "malditos" junto con Louis Ferdinand Céline y Pierre Drieu La Rochelle. Como ellos, no escapó a la revancha impiadosa que los vencedores -cuando son enanos de espíritu- reservan a los vencidos, cuando tienen estatura intelectual.

El primero revolucionó la literatura con su novela "Viaje al fin de la noche" y fue definido como "el profeta de la decadencia europea". Exiliado, encarcelado en Dinamarca y condenado al ostracismo a su regreso a Francia, murió ejerciendo su profesión de médico en hospitales para pobres. Recién ahora se reeditan sus novelas, que –según los críticos- despliegan "anárquica expresividad", "pesimismo radical" y "nihilismo deslumbrante".

Drieu la Rochelle se adelantó al destino: se suicidó. Un tiempo antes, redactó notas premonitorias: "Cuando uno inicia una aventura es necesario llegar hasta el fin y sufrir todas sus consecuencias". Y también: "No se es víctima cuando se es héroe".
Los tres combatieron en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial. Brasillach quizá sea el menos conocido de este trágico terceto. Recién egresado de la carrera de Filosofía, publicó libros de teatro y poesía. Junto con su cuñado -Maurice Bardèche, profesor y crítico de literatura- redactó una voluminosa "Historia del cine" (1935), cuando ambos tenían 26 años, y una "Historia de la guerra de España" (1939), una de las primeras sobre el enfrentamiento civil.

No había cumplido tres décadas de vida cuando Brasillach ya era editor de la sección literaria del diario Action Française, del nacionalista monárquico ultracatólico Charles Maurras. Luego, se une al diario nacionalista "Je suis Partout", en el que también colaboran los jóvenes Céline y Drieu La Rochelle.

Un "soviet" fascista

En 1936, el Frente Popular -una coalición de socialistas, comunistas y liberales- ganó las elecciones y el director de "Je suis Partout", atemorizado por la posibilidad de represalias, renunció. La veintena de jóvenes redactores creó al año siguiente una cooperativa, caso excepcional en la prensa de ese tiempo, a la que denominaron "el soviet", y eligieron director a Brasillach.

La publicación se convirtió en portavoz del fascismo internacional. Los seguidores italianos de Mussolini, los falangistas españoles y la Guardia de Hierro rumana, por ejemplo, tuvieron más espacio en "Je suis partout" que en los periódicos de sus propios países. Brasillach apunta sus dardos contra a los siete "poderes internacionales que dominan el mundo": el comunismo, la socialdemocracia, la Iglesia Católica, el protestantismo, la masonería, los trusts económicos y el judaísmo. Louis Ferdinand Céline también publicó textos contra los judíos.

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y, paradójicamente, muchos de los miembros de "Je suis partout" se alistaron en el ejército para combatir a los alemanes. Por el momento, el patriotismo puede más; después, todo cambia. Brasillach se enroló en 1940, cayó prisionero y fue enviado a un campo de concentración. Salió en libertad en marzo de 1941.

En junio de ese año, publicó Journal d´un homme occupé, en el que afirmaba: "Esta guerra tiene que tener un sentido. Lo tiene para Alemania. Lo va a tener para Europa. Lo tendrá también, debe tenerlo, para nosotros". Bajo la ocupación alemana, Je suis partout editó 300.000 ejemplares.

Brasillach abandonó la dirección del periódico en agosto de 1943. Un año más tarde, las fuerzas aliadas entraron a París y la publicación dejó de salir. Sus redactores fueron capturados. Unos murieron fusilados y otros terminaron condenados a trabajos forzados. Algunos lograron refugiarse en la España franquista.

"La vida es una broma de mal gusto"

El escritor se entregó voluntariamente porque la Resistencia Francesa detuvo a su madre y a su hermana. El 19 de enero de 1945 comenzó el juicio: no hubo etapa de instrucción, se efectuó un único interrogatorio y, como piezas acusatorias, se exhibieron sus artículos. El jurado lo condenó a muerte.

La novelista Simone de Beauvoir siguió de cerca el juicio a Brasillach y consideró que fue "un juzgamiento simbólico, no judicial". Casi todos los intelectuales franceses antinazis enviaron al general Charles de Gaulle -sin éxito- una solicitud de clemencia: Albert Camus, Jean Cocteau, André Malraux, François Mauriac, Paul Valéry.

Brasillach transformó la espera del pelotón de fusilamiento en horas fecundas. Redactó "Cartas escritas" en prisión y "Poemas de Fresnes", considerado su testamento literario. En cierta forma, recuerda al periodista Julius Fucik, patriota checoslovaco ejecutado el 8 de septiembre de 1943 y autor del conmovedor "Reportaje al pie del patíbulo", traducido a ochenta idiomas. Separados por idioma, geografía e ideología, uno y otro escriben en sus celdas mientras esperan la muerte. Y por extraña coincidencia ambos convocan a la alegría.

El 9 de junio de 1943, Fucik traza las últimas líneas de su manuscrito: "Y lo repito una vez más: por la alegría hemos vivido, por la alegría hemos ido al combate, por la alegría morimos. Que la tristeza nunca sea asociada a mi nombre".

"Encerrado entre cuatro muros de cemento y sin más esperanza que la de morir bien", como lo describe el dramaturgo Jean Anouilh, Brasillach redacta párrafos como los que siguen: "No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar. La vida es una broma de mal gusto; en vez de centrarte en el "mal gusto", céntrate en la "broma". Si buscas justicia en vez de tranquilidad en este mundo democrático, suicídate. Para vivir hoy hay que saber reírse de la estúpida realidad".

¿ Merecía morir por sus palabras ?

Robert Brasillach es autor de "Presencia de Virgilio" (1931), "El proceso a Juana de Arco" (1932), "El hijo de la noche" (1934), "Los cadetes del Alcázar" (1936), "Los siete colores" (1939), "La conquistadora" (1943) y "Poemas" (1944). Luego de su muerte se publicaron "Carta a un soldado de la clase 60" (1946), "Antología de la poesía griega" (1950), "Berenice" (1954), "El París de Balzac" (1984) y "Hugo y el snobismo revolucionario" (1985). Años más tarde, en su libro "The Collaborator", la historiadora inglesa Alice Kaplan lo calificará como "el James Dean del fascismo francés".

En los últimos años muchos críticos literarios "descubrieron", tardíamente, que Brasillach fue puesto de espaldas al paredón de fusilamiento por su filosa capacidad intelectual más que por sus "crímenes de guerra". Lo cierto es que no cometió ninguno: no delató, no torturó, no asesinó a nadie. Sus principales armas fueron la palabra y la escritura.

En un artículo titulado, precisamente, "El James Dean del fascismo francés", el periodista y escritor mexicano José Luis Durán King se pregunta: "¿Por qué un escritor fue culpado por lo que ocurrió en Francia entre los años 1940 y 1945? ¿Por qué este escritor y no los otros? ¿Cuándo las palabras son al mismo tiempo nociones y acciones? ¿Merecía Brasillach morir por sus palabras?". Y más adelante responde: "Es difícil aceptar sin perder el aplomo que alguien merezca ser enviado al cadalso por sus discursos". Y quizá es por eso que Durán King recuerda que "sólo en Francia –se rumoraba en aquella época- el mal uso de las palabras puede conducir a la picota".

Uno de los versos del tango "La última curda" (letra de Cátulo Castillo y música de Aníbal Troilo, 1956) dice que "la vida es una herida absurda". Buen epitafio para este filósofo, dramaturgo y poeta cuyo "crimen" –literalmente imperdonable- fue pensar diferente.

 

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Robert Brasillach, poeta catalán, ciudadano francés, militante europeo
(por Area Identitaria)

El caso de Robert Brassillach, por lo inaudito y escandaloso que supone el haber sucedido en pleno siglo XX, y en un país “democrático”, constituye un crimen sin precedentes en la historia de la literatura del siglo XX.

A pesar de la protesta organizada de los más destacados nombres de las letras y las artes francesas y europeas – excepción hecha de Jean-Paul Sartre y André Guide -, el presidente De Gaulle se negó a conmutar la pena de muerte y en 1945 fue fusilado en la Francia irónicamente “libre” el poeta Robert Brassillach, acusado de colaboracionista con el III Reich. Lo cierto es que la única colaboración que se pudo imputar al joven poeta fue de índole cultural y de opinión, ya que su actuación se limitó, a la participación en el Congreso de Weimar de 1941 junto a otros destacados intelectuales de la época, así como a su participación en el régimen de Vichy y su colaboración con grupos de ideología nacional-revolucionaria como el Parti Populaire Français (PPF) de Jacques Doriot. Sin embargo, fue sentenciado y ejecutado, y posteriormente su obra arrinconada y olvidada. Si efectuamos paralelismos con otro poeta injustamente asesinado, Federico García Lorca – salvando las distancias que supone la ejecución de este último sin juicio legal por parte de un grupo de descontrolados, y la ejecución de una condena de un tribunal legítimo para Robert Brassillach -, sólo nos queda pensar que si el régimen franquista al que Robert Brassillach apoyó, le hubiera dado la mitad de soporte que el régimen francés hizo a Lorca, Brasillach sería hoy un escritor sobrada y justamente conocido. Precisamente, todo lo contrario al estado actual de conocimiento de este poeta en España o en Francia.

De etnia catalana, Robert Brasillach nace en Perpinyà (Catalunya Nord), el 31 de marzo de 1909, hijo de un oficial del ejército francés que fallecerá en acto de servicio en 1914. Asentado desde joven en París, completó sus estudios en la prestigiosa Escuela Normal Superior. Integrado en los ambientes intelectuales de la época, colaboró con L’Intransigent o la Nouvelle Revue Française. Importante analista de cine y teatro, escribirá en 1931 junto a su cuñado Maurice Bardèche la Histoire du Cinema, considerado todavía hoy como un clásico de dicha materia. Anteriormente, había sido encargado de la sección literaria del periódico L’Action Française, de cuyo contacto quedó notablemente influido por el ideólogo y fundador del mismo, Charles Maurras. A partir de 1934 y seducido por los logros de los nuevos regímenes de Alemania e Italia, se declaró junto a otros intelectuales como Louis-Ferdinand Celine, Pierre Drieu La Rochelle Lucien Rabetet, o su cuñado Maurice Bardeche como fascista y partidario del Nuevo Orden Europeo.

Fue fundador y director de la revista "Je suis partout", que se convertirá en la publicación aglutinadora de las diversas tendencias nacional-revolucionarias que se desarrollaron en Francia antes y durante la guerra.

En 1936, siguiendo sus impulsos románticos, y en solidaridad con sus consanguíneos catalanes del otro lado de la frontera, Brasillach se traslada a España convirtiéndose en uno de los principales valedores de la causa nacionalista en los círculos literarios y artísticos franceses. De esta época nos dejará obras como Les cadets de l’Alcazar (1936), Les sept coleurs (1937), Histoire de le guerre de l’Espagne (1939) escrita en colaboración con Maurice Bardèche. Otras obras de Robert Brasillach escritas entre 1939 y 1945 fueron Comme le temps passe, Corneille, un ensayo sobre el conocido autor teatral del siglo XVII Pierre Corneille, La Conquerante, Les quatre jeudis, Six heures a perdre o Antologie de le poesie grecque.

Al comenzar la guerra es movilizado, y sirvió como oficial del ejército francés. Fue hecho prisionero por los alemanes y liberado posteriormente. Sirvió activamente en el régimen de Vichy, y al finalizar la guerra, tuvo que esconderse como otros miles de franceses. Al comenzar la sangrienta represión de 1945, muchos pudieron huir, aunque él se niega a abandonar su Patria. Al ser detenida su madre, y para evitarle mayores sufrimientos se entregará a las nuevas autoridades francesas. Fue encarcelado un tiempo, hasta la resolución del juicio, de esta época son sus Poemes du Fresnes. El final ya lo conocemos. Del final de este poeta es ilustrativo comentar que cuando el tribunal dictó la sentencia de muerte, alguien del público exclamó: ¡Es una vergüenza!, a lo que Robert Brasillach replicó: "No, es un honor".

De esta manera se despedía quien fue uno de los intelectuales más brillantes y puros que ha dado Cataluña, y por ende Francia, injustamente asesinado en el esplendor de su vida por quienes pretendían hacerse pasar por “liberadores” de Europa...

Su obra

Robert Brasillach fue un extraordinario escritor que dejó una obra abundante y variada, cuya constante reedición póstuma demuestra hasta qué punto era apreciada por toda clase de público.
  • Presencia de Virgilio (1931),
  • El proceso a Juana de Arco (1932)
  • El hijo de la noche (1934)
  • Los cadetes del Alcázar (1936)
  • Los siete colores (1939)
  • La conquistadora (1943)
  • Notre Avant-guerre, Les Sept Couleurs
Estas dos obras son en colaboración con su cuñado Maurice Bardéche.
  • Histoire du Cinéma
  • Historia de la Guerra de España
Despues de su ejecución fueron publicadas:
  • Carta a un soldado de la clase 60 (1946)
  • Antología de la poesía griega (1950)
  • Berenice (1954)
  • El París de Balzac (1984)
  • Hugo y el snobismo revolucionario (1985).
  • Historia de la guerra de España (1939), Madrid (1998)
  • Poemas de Fresnes (1946)

Bibliografía

  • Montserrat Parra Albá, Literatura y guerra civil: (Influencia de la guerra de España en las letras francesas e hispánicas), Coloquio Internacional Lérida, 1-3 Diciembre 1986 / coord. por Angels Santa, 1988, pags. 217-222
  • Alice Kaplan: The Collaborator.
  • Ernst Nolte: Der Faschismus in seiner Epoche: Die Action française, Der italienische Faschismus, Der Nationalsozialismus München 1963 [siste nyutgave 2000].
  • Michael Curtis: Verdict on Vichy, Power and Prejudice in the Vichy France Regime.
  • Julian Jackson: France - The Dark Years 1940 - 1944.
  • Antony Beevor & Artemis Cooper: Paris etter frigjøringen.

Enlaces externos

 

Publié par ARB
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 19:53

La poesía y la inteligencia, asesinadas : Robert Brasillach

Una evocación a su figura y obra

« Encerrado entre cuatro muros de cemento y sin más esperanza que la de morir bien ». Así describió Jean Anouiih las últimas horas, las horas de agonía de aquel hombre joven de sonrisa infantil parapetada tras grandes gafas, condenado a muerte y ejecutado el 6 de febrero de 1945. Su nombre, que hoy sigue resonando dolorosaniente, quizá más dolorosamente que nunca: Robert Brasillach.

¿Por qué su corazón y su inteligencia fueron brutalmente destrozados ante el gris paredón de Montrouge, nombre simbólico, por doce balas francesas en una mañana de bruma fría ? ¿ Por qué se le asesinó ? No hay otra palabra, en efecto, para estigmatizar este crimen: fue un frío y deliberado asesinato después de un proceso infame en el que la sentencia estaba dictada de antemano. No hubo instrucción, un único interrogatorio y, como piezas acusatorias, sus artículos de periódicos.

Se le condenó a muerte por las mismas «razones» por las.que se asesinó a Jean Herolt Paquis, George Suárez y Paul Chack; se exhibió a Sacha Guitry en una jaula del parque zoológico de París, para que la vil plebe revolucionaria pudiera verle comer humillado entre rejas; se empujó a Drieu la Rochelle al suicidio; se acorraló en un exilio de hambre y miseria a Celine; se dejó pudrirse en una celda a la pura inteligencia de Charles Maurras y a la formidable humanidad de Henry Beraud, uno de los mayores periodistas que Francia haya tenido. Y en este siniestro escalafón de ejecutados y condenados no hemos citado más que algunos nombres. La lista podría alargarse como las cadenas de forzado que se le pusieron en los tobillos y en las muñecas al pobre Brasillach, tal como él evoca en uno de sus poemas de Fresnes, escritos cuando el alba de la ejecución llamaba a las rejas de su celda. Estos son los crímenes de la Francia resistencialista y liberticida. En 1792, la guillotina. En 1945, el paredón.

Un Joanovici, un vulgar delincuente que había puesto sus cartas en los dos campos, en el de la colaboración y en el de la resistencia, y había acumulado una inmensa fortuna, fue dejado pronto en libertad. Brasillach fue condenado y la sentencia se cumplió inexorablemente. Cuando Francois Mauriac, en un gesto que lo redime de sus muchas veleidades, pidió su gracia a De Gaulle, le fue denegada con un ademán de soberbia. Para él, Brasillach era a lo más un periodista sin clientela política en el momento de la represión y el terror. Además, "había vestido el uniforme alemán, mientras el de los franceses gaullistas, socialistas y comunistas procedía directamente del guardarropas de los ingleses". A muerte, pues, Brasillach. Hoy se sabe que el hombre señalado como el condenado en una fotografía incierta, se le parecía mucho, pero no era Brasillach, que nunca llevó el «feldgrau» alemán, entre otras razones porque no se enroló en la Whermacht ni en ninguno de sus servicios. Ni siquiera fue trabajador voluntario en Alemania, como el secretario general del Partido Comunista francés, Georges Marchais, ni estrenó sus obras con el visto bueno del mando alemán, como Sartre. Pero se le fusiló.

Brasillach amaba la vida y esa fue la nota vibrante de la obra que labró en su breve existencia. La amaba por encima de la costra mediocre de su tiempo, que fue el del Frente Popular. Crítico, cronista, novelista, poeta, periodista, dramaturgo, amaba ante todo a su pueblo. Lo amaba tan desgarradorarnente como sólo puede amarle quien lo veía marchar tambaleándose hacia el envilecimiento, la decadencia, el hundimiento en las sombras del marxismo. Tengo ante mí, amarillento ya, un recorte de uno de sus artículos de Je Suis Partout, titulado precisamente «Le Front Populalre», ácido, amargo, insolente e irónico a la vez, en cuyas líneas, escritas en plena guerra, anticipaba lo que sería una Europa y una Francia gobernadas por los frentes populares que deseaba implantar Roosevelt, y con él Stalin y con ellos algunos burgueses a los que Brasillach acusa duramente. No se puede ser profeta. Ese artículo era una de las «pruebas» acusatorias.

Lo que no podían suponer sus asesinos «legales» es que su obra se prolongaría y reviviría con más fuerza después de su muerte. "Presencia de Virgilio", "Como el tiempo pasa", "Los cadetes del Alcázar" y una historia de la guerra de España, escrita en colaboración con su cuñado Maurice Bardeche; "La conquistadora", "El hijo de la noche", "Berenice", "Antología de la poesía griega", "Carta de un soldado de la quinta de 1960" -dedicada ala juventud de 1960, que no conocería, pues la obra fue escrita en la cárcel-; "Escrito en prisión", las notas sobre André Chenier... Lo que llama la atención en toda esta vasta obra es la luz que brota de ella. Es la luz que guiaba a Juana de Arco, la luz de las vidrieras azules de la catedral de Chartres. En suma, una luz que venía de su propia alma, tan llena de ecos religiosos y evocaciones sensibles:

«Este silencio solo que cae sobre la orilla
es digno de¡ canto de las primaveras desaparecidas,
y arroja sobre el fuego de las heridas cautivas
el bálsamo bajo el cual el corazón sangra más.»


Y el suyo sangraba. Hay que decir algo que envilece aún más a los que le juzgaron, le condenaron y le ejecutaron : Brasillach no fue detenido. Se entregó voluntariamente porque la justicia resistencialista y liberal, al no encontrarle en su domicilio, detuvo a su hermana, su cuñado y su madre, arrojándola en una innoble prisión.

En uno de sus libros escribió « Aquellos que mueren poco después de la treintena ». ¿ Pensaba en un gran pensador ahora innombrable, una de las figuras que más le sedujeron ?

No renegó de ninguna de sus convicciones ni para salvarse. ¿Por qué había de hacerlo? Amaba la vida, pero amaba más el saber morir.

« Perdónanos, Señor, si nuestra alma carnal
no quiere dejar su compañero el cuerpo ».

Y entre esas convicciones hay una cuya evocación, en el recuerdo de su fusilamiento, suena amargamente: la unión de los franceses y los alemanes era necesaria .

Murió gritando frente al pelotón de ejecución: « ¡Valor ! ¡Viva Francia ! ».

José Luis Gómez

Publié par ARB
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 19:50

Robert Brasillach, el “James Dean” del fascismo francés

Giselle Dexter y Roberto Bardini

En un frío amanecer del 6 de febrero de 1945, el escritor, dramaturgo y periodista Robert Brasillach fue fusilado por orden del general Charles de Gaulle. Tenía 36 años. La acusación: colaboracionismo con los ocupantes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Nacido en 1909 y de origen catalán, Brasillach 

integra el trío de escritores “malditos” junto con Louis 
Ferdinand Céline y Pierre Drieu la Rochelle. Como ellos, no escapó a la revancha impiadosa que los vencedores –cuando son enanos de espíritu– reservan a los vencidos, cuando tienen estatura intelectual.

El primero revolucionó la literatura con su novela Viaje al fin de la noche y fue definido como “el profeta de la decadencia europea”. Exiliado, encarcelado en Dinamarca y condenado al ostracismo a su regreso a Francia, murió ejerciendo su profesión de médico en hospitales para pobres. Recién ahora se reeditan sus novelas, que –según los críticos– despliegan “anárquica expresividad”, “pesimismo radical” y “nihilismo deslumbrante”.

Drieu la Rochelle se adelantó al destino: se suicidó. Un tiempo antes, redactó notas premonitorias: “Cuando uno inicia una aventura es necesario llegar hasta el fin y sufrir todas sus consecuencias”. Y también: “No se es víctima cuando se es héroe”.

Los tres combatieron en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial. Brasillach quizá sea el menos conocido de este trágico terceto. Recién egresado de la carrera de Filosofía, publicó libros de teatro y poesía. Junto con su cuñado –Maurice Bardèche, profesor y crítico de literatura– redactó una voluminosa Historia del cine (1935), cuando ambos tenían 26 años, y una Historia de la guerra de España (1939), una de las primeras sobre el enfrentamiento civil.

No había cumplido tres décadas de vida cuando Brasillach ya era editor de la sección literaria del diario Action Française, del nacionalista monárquico ultracatólico Charles Maurras. Luego, se une al diario nacionalista Je suis Partout, en el que también colaboran los jóvenes Céline y Drieu la Rochelle.

Un “soviet” fascista

En 1936, el Frente Popular –una coalición de socialistas, comunistas y liberales– ganó las elecciones y el director de Je suis Partout, atemorizado por la posibilidad de represalias, renunció. La veintena de jóvenes redactores creó al año siguiente una cooperativa, caso excepcional en la prensa de ese tiempo, a la que denominaron “el soviet”, y eligieron director a Brasillach.

La publicación se convirtió en portavoz del fascismo internacional. Los seguidores italianos de Mussolini, los falangistas españoles y la Guardia de Hierro rumana, por ejemplo, tuvieron más espacio en Je suis partout que en los periódicos de sus propios países. Brasillach apunta sus dardos contra a los siete “poderes internacionales que dominan el mundo”: el comunismo, la socialdemocracia, la Iglesia católica, el protestantismo, la masonería, los trusts económicos y el judaísmo. Louis Ferdinand Céline también publicó textos contra los judíos.

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y, paradójicamente, muchos de los miembros de Je suis partout se alistaron en el ejército para combatir a los alemanes. Por el momento, el patriotismo puede más; después, todo cambia. Brasillach se enroló en 1940, cayó prisionero y fue enviado a un campo de concentración. Salió en libertad en marzo de 1941. 

En junio de ese año, publicó Journal d' un homme occupé, en el que afirmaba: “Esta guerra tiene que tener un sentido. Lo tiene para Alemania. Lo va a tener para Europa. Lo tendrá también, debe tenerlo, para nosotros”. Bajo la ocupación alemana, Je suis partout editó 300 mil ejemplares.

Brasillach abandonó la dirección del periódico en agosto de 1943. Un año más tarde, las fuerzas aliadas entraron a París y la publicación dejó de salir. Sus redactores fueron capturados. Unos murieron fusilados y otros terminaron condenados a trabajos forzados. Algunos lograron refugiarse en la España franquista.

“La vida es una broma de mal gusto”

El escritor se entregó voluntariamente porque la Resistencia Francesa detuvo a su madre y su hermana. El 19 de enero de 1945, comenzó el juicio: no hubo etapa de instrucción, se efectuó un único interrogatorio y, como piezas acusatorias, se exhibieron sus artículos. El jurado lo condenó a muerte.

La novelista Simone de Beauvoir siguió de cerca el juicio a Brasillach y consideró que fue “un juzgamiento simbólico, no judicial”. Casi todos los intelectuales franceses antinazis enviaron al general Charles de Gaulle –sin éxito– una solicitud de clemencia: Albert Camus, Jean Cocteau, André Malraux, François Mauriac, Paul Valéry...

Brasillach transformó la espera del pelotón de fusilamiento en horas fecundas. Redactó Cartas escritas en prisión y Poemas de Fresnes, considerado su testamento literario. En cierta forma, recuerda al periodista Julius Fucik, patriota checoslovaco ejecutado por la Gestapo el 8 de septiembre de 1943 y autor del conmovedor Reportaje al pie del patíbulo, traducido a ochenta idiomas. Separados por idioma, geografía e ideología, uno y otro escriben en sus celdas mientras esperan la muerte. Y por extraña coincidencia ambos convocan a la alegría.

El 9 de junio de 1943, Fucik traza las últimas líneas de su manuscrito: “Y lo repito una vez más: por la alegría hemos vivido, por la alegría hemos ido al combate, por la alegría morimos. Que la tristeza nunca sea asociada mi nombre”.

“Encerrado entre cuatro muros de cemento y sin más esperanza que la de morir bien”, como lo describe el dramaturgo Jean Anouilh, Brasillach redacta párrafos como los que siguen:  “No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar. La vida es una broma de mal gusto; en vez de centrarte en el «mal gusto», céntrate en la «broma». Si buscas justicia en vez de tranquilidad en este mundo democrático, suicídate. Para vivir hoy hay que saber reírse de la estúpida realidad”.

“¿Merecía morir por sus palabras?”

Robert Brasillach es autor de Presencia de Virgilio (1931), El proceso a Juana de Arco (1932), El hijo de la noche (1934), Los cadetes del Alcázar (1936), Los siete colores (1939), La conquistadora (1943) y Poemas (1944). Luego de su muerte se publicaron Carta a un soldado de la clase 60 (1946), Antología de la poesía griega (1950), Berenice (1954), El París de Balzac (1984) y Hugo y el snobismo revolucionario (1985). Años más tarde, en su libro The Collaborator, la historiadora inglesa Alice Kaplan lo calificará como “el James Dean del fascismo francés”.

En los últimos años muchos críticos literarios “descubrieron”, tardíamente, que Brasillach fue puesto de espaldas al paredón de fusilamiento por su filosa capacidad intelectual más que por sus “crímenes de guerra”. Lo cierto es que no cometió ninguno: no delató, no torturó, no asesinó a nadie. Sus principales armas fueron la palabra y la escritura.

En un artículo titulado, precisamente, “El James Dean del fascismo francés”, el periodista y escritor mexicano José Luis Durán King se pregunta: “¿Por qué un escritor fue culpado por lo que ocurrió en Francia entre los años 1940 y 1945? ¿Por qué este escritor y no los otros? ¿Cuándo las palabras son al mismo tiempo nociones y acciones? ¿Merecía Brasillach morir por sus palabras?”. Y más adelante responde: “Es difícil aceptar sin perder el aplomo que alguien merezca ser enviado al cadalso por sus discursos”. Y quizá es por eso que Durán King recuerda que “sólo en Francia –se rumoraba en aquella época– el mal uso de las palabras puede conducir a la picota”.

Uno de los versos del tango “La última curda” (letra de Cátulo Castillo y música de Aníbal Troilo, 1956) dice que “la vida es una herida absurda”. Buen epitafio para este filósofo, dramaturgo y poeta cuyo “crimen” –literalmente imperdonable– fue pensar diferente. 

Giselle Dexter es historiadora uruguaya residente en Estados Unidos y 
Roberto Bardini es periodista argentino radicado en México

* Último de una serie de tres artículos
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I -Céline, el profeta de la decadencia
II - Drieu la Rochelle: “No se es víctima cuando se es héroe”

 

Publié par ARB
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 16:39

La dernière partie du "Libre journal de l'identité" (Henri Dubost) du 6 février 2015 a été consacrée à Robert Brasillach, avec sa biographe Anne Brassié.

Publié par ARB
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 16:26

Dans le cadre de l'intégrale Racine que présente le théâtre du Nord-Ouest, La Reine de Césarée de Robert Brasillach (mise en scène de Bernard Lefebvre, avec Sarah Gfeller, Bernard Lefebvre, Lancelot Lefebvre, Frédéric Morel, Hélène Robin, Laurent Uo et Dominique Vasserot) est joué aux dates suivantes :

- février : mardi 3, à 20h45 ; jeudi 5, à 20h45 ; samedi 7, à 17h ; dimanche 8, à 17h ; vendredi 13, à 20h45 ; samedi 14, 20h45 ; mercredi 18, à 20h45 ; jeudi 19, à 20h45 ; mercredi 25, à 20h45 ; samedi 28, à 20h45 ; 

- mars : jeudi 5, à 20h45 ; jeudi 12, à 20h45 ; samedi 14, à 17h ; mercredi 18, à 20h45 ; jeudi 19, à 20h45 ; jeudi 26, à 20h45 ; samedi 28, à 20h45 ;

- avril : mercredi 1er, à 20h45 ; jeudi 2, à 20h45 ; mercredi 15, à 20h45 ; jeudi 16, à 20h45 ; jeudi 23, à 20h45 ; vendredi 24, à 20h45 ; samedi 25, à 17h ; jeudi 30, à 20h45.

 

 

Publié par ARB
10 février 2015 2 10 /02 /février /2015 14:40

Jean-Marie Le Pen a cité Robert Brasillach lors de son Journal de bord n°389 (aux alentours de la cinquième minute), à propos de l'enterrement en France d'Amédy Coulibaly, suite au refus des autorités maliennes d'accueillir sa dépouille : « Il me semble qu'il est français, je crois ; il était double national, il était franco-malien, mais, enfin, il est français. Et puis, nous ne sommes pas dans un univers magique. On ne va pas se venger sur les cadavres. Comme disait Brasillach : "Le sang qui a coulé est toujours un sang pur." Même si c'est un sang d'assassin. Par conséquent, Coulibaly a droit à une tombe. Cette querelle sur ce sujet me paraît indécente. »

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